«El Santiago» de Antonio Sánchez Rodriguez

el santiago

Colección: G21 Narrrativa Canaria Actual

Sinopsis:

Lisboa, 1570. Una flota de siete galeones se hace a la mar con destino al Brasil llevando a bordo a ochenta jesuitas.
Al frente de dicha escuadra va el «SANTIAGO» comandado por el capitán Custodio Zarco con un claro compromiso hecho ante el rey de Portugal. Será la inmensidad del océano quien cruce en su destino al despiadado corsario francés Jacques de Sores, dando lugar a uno de los episodios más aciago y funesto de la Compañía de Jesús y que desembocaría en el martirio del padre Ignacio de Azevedo y de sus compañeros en las costas de la isla de la Palma.
Lisboa, La Habana, Madeira configuran esta odisea que concluye en la Palma con un final histórico ya conocido, pero más allá de este, hay otro final, totalmente inesperado y es que no todo quedó dicho ni todo fue culminado aquella mañana del 15 de julio de 1570 en las costas palmeras.

Sobre el autor:

Nace el 7 de diciembre de 1.954 en Santa Cruz de Tenerife, aunque nacido en la capital de la provincia, siempre se sintió vinculado a la isla benahorita por lazos familiares. Diplomado en Enfermería por la U.L.L., comparte desde muy temprano su afición por la opinión escrita así plasmada en muchos artículos en la prensa local. En la década de los 90, hace su irrupción en varias emisoras de radio en donde dirige y presenta varios programas musicales dedicados al tema jazzístico. Así mismo ejerce de corresponsal honorario de la revista brasileña Aló Brasil en Canarias por espacio de cinco años. Desde el año 2.000 encamina sus pasos artísticos por los caminos de la pintura, compaginando al mismo tiempo con artículos periodísticos, tanto en prensa como en blogs de Internet. Su último gran reto ha sido la incursión en el mundo literario con esta su «opera prima» dedicada a la figura del beato Ignacio de Azevedo y sus treinta   y nueve compañeros jesuitas martirizados en las costas de Fuencaliente en julio de 1.570. Esto le llevó a recabar información y datos no solo en La Palma, sino también en Lisboa, Madeira y Salvador de Bahía.