Lanzamientos 15 al 21 de Diciembre de 2014

 

LQC0 LA DEMOCRACIA SAQUEADAcl...

La democracia saqueada.

Ángel Tristán Pimienta 

227 páginas

La quinta columna

Nada en el archipielago tiene una explicación racional…Yo ya hablo de Bananaria, que me resulta más sintético y exacto que hablar de república bananera, porque Dios nos libre que fuésemos una república aparte, sin los fondos europeos, sin el tratamiento singular en Europa…estaríamos como en la Argentina del “corralito”. El fenómeno es el mismo. Si ustedes se fijan bien, la única diferencia es que en Argentina la Unión Europea no mantiene una subvención por persona y día, encargándose encima de la construcción de casi todas las infraestructuras, y hasta de muchísimos lujos. Por mucho que se robe, siempre queda. Como en las tómbolas de pueblo, siempre toca. Hasta que los contribuyentes alemanes, los trabajadores que viven en sus Polvorinhausen y sus Rehoyas strassen, y los nórdicos, y los franceses, y los holandeses…se harten de subvencionar dispendios y corrupciones españolas a costa de sus impuestos.

Angel Tristán Pimienta El riesgo de Bananaria, 2003

TID0 EN MITAD DE LA NOCHEcubi...

 

En mitad de la noche.

Paquita Fernández 

245 páginas

TID

El narcisismo de una muchacha de 18 años que llega a Madrid dispuesta a comerse el mundo la ayuda a subir peldaños con rapidez en su carrera de actriz. Éxitos mal logrados la encumbran hasta la fama. Misteriosos episodios de su vida, y su eterna ambición y soberbia, la van llevando a un final de traiciones y soledades.

 

 

AGEn05 LA HIJA DE LA COSTURER...

 

La hija de la costurera.

Concha Mendoza 

197 páginas

Aguere

El perenquén que me erizó la piel. Cuando mi familia estaba entera, el cuarto de la tele solía estar en peligro. Allí descansaban mis  padres, mis hijos, mi marido y mis nietos. Luego se fueron todos, unos a una vida mejor y otros a hacer su vida, y aquí me quedé, en este cuarto vacío. En mis noches desiertas tengo mucho tiempo para reflexionar.

Una de esas noches desiertas en la que estaba sola me fijé en que un perenquén traspasaba la puerta de cristales. De esa puerta caminó hasta el antiguo cuadro que estaba cerca del televisor. Lo vi cruzar y se me erizó la piel. Estuve pendiente por si lo veía salir, pero cuando me fui a acostar miré detrás del cuadro y allí estaba.

Al día siguiente vi una cosa oscura que traspasaba la puerta y me asusté, pero recordé al perenquén. Así muchas noches, hasta que me fui acostumbrando a su compañía, a recordar que no hacen daño, a no sentirme sola.

Cuando conocí al perenquén era pequeño y clarito. Ahora es grande y oscuro. Viene siempre a la misma hora y me fijo cuando sale por detrás de la puerta. en ese tramo hace una paradita y vuelve la cabeza hacia donde estoy yo, como si nos conociéramos de siempre. Le he puesto hasta nombre. A veces hablamos…