Madrigales de una mente de Alejandro Suárez Gutiérrez

alejandro suarez

Colección: Ediciones Aguere

Sinopsis:

Estamos ante los «madrigales de una mente» elaborados mediante el laborioso oficio de la observación de un hombre de a pie y su compromiso poético. Este libro hay que leerlo con la mentalidad de un acontecer diario; como una sucesión de poemas que, por sistema, deben transgredir las reglas preestablecidas lejos de cualquier otro tipo de «madrigal» encorsetado, antiguo, definido literariamente y poco esperado en estos tiempos. La composición de este poemario es una evidencia de que la libertad existe y que no solo hay que
apalabrarla y escribirla, sino también vivirla para que crezca.

Por último, cabe decir que analizar este texto poético con la lupa de la sintaxis sería poco eficaz e inadecuado para intentar definirla de una u otra manera, pues el modo en que Alejandro combina las palabras de su discurso está sometido al efecto que pretende lograr en el lector, independientemente de la mayor o menor corrección formal. La ruptura de una unidad formal que hilvana de principio a fin el poemario es una forma inequívoca de hacer del libro la identidad de la contestación que persigue y que consigue sin la menor duda. «Permanezcamos tranquilos, como siempre, a la espera de esa lluvia fría y acogedora, que ayude a la bajada de un desayuno insípido, y ojos como platos
de lanada» nos dice el poeta.

Biografía:

Nació el 1 de septiembre de 1976 en Santa Cruz de Tenerife. Dotado de una sensibilidad extraordinaria, pronto se adentra en el mundo de la poesía. Sabremos después que esa era su morada. Morada del ser, como dijo un
ilustre filósofo. Lo que es predisposición adolescente muy general, en
Alejandro es una llamada o destino que lo retiene y en el que se afinca.
Alejandro no dio a la imprenta su primera obra Encuentros hasta 2010, obra que aún sigue leyéndose. El autor ha cultivado el teatro, quizá porque al valerse del decir, comparte con la poesía la recitación y la presencia estelar de la palabra. Para redondear su faceta de poeta, es un habitual, siempre requerido, de los recitales poéticos por los circuitos en los que se dan, así como en la
distribución y venta de libros, lo que le permite un conocimiento directo
del panorama literario local, que le anima a nuevas búsquedas.