Reales academias de José de Viera y Clavijo

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Colección Viera y Clavijo: obras completas

Sinopsis:

Esta obra recoge cinco aportaciones de Viera y Clavijo que tienen el denominador común de estar relacionadas con las Reales Academias de la Lengua y de la Historia. Se trata de la Oración gratulatoria, es decir, el discurso de recepción que, con motivo de su admisión en la de la Historia, pronunció Viera el 25 de febrero de 1774. Le sigue la colección autógrafa e inédita de las Censuras y dictámenes de libros, que  redactó durante su estancia en la villa y corte. Se trata de informes sobre reediciones y manuscritos que el polígrafo canario realizó con gran profesionalidad y rigor, algunos de cuyos trabajos pueden situarse entre los más destacados de la Ilustración española. Los Elogios (a Felipe V y a Alonso Tostado), así como la Oración de la Real Academia de la Historia al rey Carlos III, cierran esta selección, en la que se han reunido algunos de los materiales más representativos de los estrechos vínculos entre el historiador canario y las instituciones culturales más relevantes y modernizadoras de la España que le tocó vivir.

Sobre el autor: 

Nació en el Realejo Alto (Tenerife) el 28 de diciembre de 1731. Educado en el convento de Santo Domingo de La Orotava, adquirió los conocimientos propios de la carrera sacerdotal, ordenándose presbítero en 1756. Al año siguiente, se traslada a La Laguna, como capellán de coro de la iglesia de Los Remedios. Posteriormente se integra en la tertulia ilustrada del marqués de Villanueva del Prado. En ese ambiente se acentúan sus ideas enciclopedistas, que le acompañarán a lo largo de toda su vida. A finales de 1770, marcha a Madrid para publicar su Historia de Canarias y entra al servicio del marqués de Santa Cruz, como ayo de su hijo, el marqués del Viso. En 1774 es admitido como académico de la Historia. Entre 1777 y 1778 viaja por Francia y Flandes y, entre 1780 y 1781, por Italia y Alemania. En 1782 se le designa arcediano de Fuerteventura en la catedral de Canarias. Regresa al Archipiélago en 1784 y empieza a redactar, a partir de finales de la década de los 90, su célebre Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias, entre otras obras de carácter científico y literario. Fallece en Las Palmas el 21 de febrero de 1813.